En clase hemos trabajado la entonación de la escala de Do Mayor y la menor, aprendiendo a basarnos en los grados tonales tónica y dominant.

Entona este ejercicio en Do Mayor que he preparado para ti. Hazlo despacio y repítelo las veces que necesites hasta conseguir que te salga igual que en el vídeo. Tienes que ser capaz de entonarlo sin escucharlo. Recuerda basarte en la Tónica y la Dominante para mantener una afinación, en este cado las notas DO y SOL.

Ahora vamos a cambiar a la escala de la menor. Recuerda cantar primero la escala de la si tienes un piano cerca o una aplicación del móvil. Haz el siguiente ejercicio despacio y repítelo las veces que necesites hasta conseguir que te salga igual que en el vídeo. Recuerda que aquí la Tónica es LA y la Dominante MI.

TABLA DE INTERVALOS


Vamos a construir la tabla de intervalos por deducción, no de memoria, y lo haremos siguiendo dos caminos paralelos:



A través de una escala mayor

Si observamos el intervalo que se forma entre la tónica y cada uno de sus grados, veremos que todos son mayores o justos. Esta idea es fundamental: un intervalo justo no puede ser mayor, y un intervalo mayor no puede ser justo.

Por eso, la escala mayor nos sirve como una referencia muy útil para descubrir, de forma lógica, cómo se organiza la tabla de intervalos.

Si contamos los tonos y semitonos que contiene cada uno de estos intervalos, ya tendremos un punto de referencia para cada fila de la tabla.

Por ejemplo, sabemos que una segunda mayor tiene 1 tono. A partir de ahí podemos deducir las demás segundas sin necesidad de memorizarlas: una segunda aumentada tendrá un semitono más, es decir, 1 tono y 1 semitono; mientras que una segunda menor tendrá un semitono menos, es decir, 1 semitono.

Recuerda el funcionamiento de nuestra tabla: si nos desplazamos una columna hacia la derecha, añadimos un semitono; si nos desplazamos una columna hacia la izquierda, restamos un semitono.

De esta forma, los intervalos mayores y justos que obtenemos de la escala mayor nos sirven como puntos de partida. Con esos datos y aplicando esta sencilla regla, podemos deducir prácticamente toda la tabla de intervalos sin aprenderla de memoria.

No obstante, podemos utilizar un truco más rápido para calcular muchos intervalos sin tener que contar siempre todos los tonos y semitonos.


Un atajo para construir intervalos

Con las segundas y terceras, como son intervalos pequeños, basta con aprender dos referencias:

  • 2.ª mayor = 1 tono
  • 3.ª mayor = 2 tonos

A partir de ahí, podemos obtener las demás sumando o restando semitonos.

Truco para las cuartas, quintas y octavas

Las 4.as, 5.as y 8.as pertenecen a la familia de los intervalos justos, por lo que no pueden ser mayores ni menores.

Partimos de esta idea:

Disminuido ← Justo → Aumentado

Es decir:

  • si aumentamos un intervalo justo en un semitono, se convierte en aumentado;
  • si lo reducimos en un semitono, se convierte en disminuido.

Por ejemplo:

DO–SOL = 5.ª justa
DO–SOL♯ = 5.ª aumentada
DO–SOL♭ = 5.ª disminuida

Con las notas naturales podemos usar además una referencia muy práctica: las cuartas y quintas suelen ser justas.

Pero hay una excepción importante:

FA–SI = 4.ª aumentada
SI–FA = 5.ª disminuida

¿Y por qué ocurre esto?

Porque una cuarta justa y una quinta justa contienen normalmente un semitono diatónico entre las notas que forman el intervalo.

Sin embargo:

  • entre FA y SI no aparece ningún semitono diatónico, por lo que el intervalo resulta medio tono más grande que una cuarta justa: es una 4.ª aumentada;
  • entre SI y FA aparecen dos semitonos diatónicos, por lo que el intervalo resulta medio tono más pequeño que una quinta justa: es una 5.ª disminuida.

Para recordar estas dos excepciones podemos usar nuestro guiño mnemotécnico:

Mustafá Fasifa → FA–SI / SI–FA

Una forma cómica y sencilla de recordar cuáles son las dos combinaciones naturales que rompen la regla.


Nos faltan las sextas y las séptimas

Para los intervalos de sexta y séptima podemos utilizar un truco muy parecido al de las cuartas y quintas: fijarnos en los semitonos diatónicos que aparecen en su recorrido.

Entre notas naturales, la regla es muy sencilla:

  • Si encontramos un solo semitono diatónico, el intervalo es mayor.
  • Si encontramos los dos semitonos diatónicos —MI–FA y SI–DO—, el intervalo es menor.

Por ejemplo:

DO–LA → contiene únicamente MI–FA → 6.ª mayor
MI–DO
→ contiene MI–FA y SI–DO → 6.ª menor
DO–SI
→ contiene únicamente MI–FA → 7.ª mayor
RE–DO
→ contiene MI–FA y SI–DO → 7.ª menor

Así de simple: uno = mayor; dos = menor.

Y recuerda que las sextas y séptimas pertenecen a la familia de los intervalos mayores y menores, por lo que no pueden ser justas. A partir de un intervalo mayor o menor podremos obtener también sus versiones aumentadas o disminuidas añadiendo o quitando semitonos.


¿Un intervalo difícil? Tranquilo, usa la teoría de las cuerdas.

Imagina este intervalo: DO♭–FA♯, ¿cómo lo resolvemos?

primero olvidamos las alteraciones:

DO–FA = 4.ª justa.

Ahora imaginamos los dos puños unidos por una cuerda: cuanto más se separen, más grande se hace el intervalo; cuanto más se acerquen, más pequeño.

Partimos de DO–FA, 4.ª justa:

  • El DO baja a DO♭. Al bajar la nota inferior, los dos extremos se separan: el intervalo aumenta un semitono.
    DO♭–FA = 4.ª aumentada.
  • Después el FA sube a FA♯. La nota superior se aleja todavía más: añadimos otro semitono.
    DO♭–FA♯ = 4.ª doble aumentada.

Por tanto, no sería una cuarta justa, sino una cuarta doble aumentada.

Y aquí aparece algo muy interesante: DO♭ suena igual que SI. Si pensamos únicamente en el sonido, DO♭–FA♯ suena igual que SI–FA♯, que es una quinta justa. (recuerda que SI-FA es una 5ª disminuida, la excepción).

Pero musicalmente no podemos cambiarle el nombre de DO♭ a SI al calcular el intervalo. Los nombres escritos nos dicen que contamos:

DO–RE–MI–FA → cuatro notas → una cuarta.

Por eso tenemos dos formas distintas de escribir el mismo sonido:

DO♭–FA♯ = 4.ª doble aumentada
SI–FA♯ = 5.ª justa

Suenan igual, pero no son el mismo intervalo escrito. Son intervalos enarmónicos.

Y esto hace que tu teoría de las cuerdas sea todavía más útil:

Nota inferior baja → la cuerda se estira → intervalo mayor.
Nota inferior sube → la cuerda se encoge → intervalo menor.
Nota superior sube → la cuerda se estira → intervalo mayor.
Nota superior baja → la cuerda se encoge → intervalo menor.

Este ejemplo de DO♭–FA♯ es estupendo precisamente porque demuestra que no debemos dejarnos engañar por cómo «suenan realmente» las notas: primero contamos los nombres para saber el número del intervalo y después usamos las alteraciones para averiguar su especie.


Resuelve los siguientes intervalos indicando número y especie (ej.: 2ª Mayor), no es necesario que especifiques la distancia en tonos y semitonos que hay entre las notas. Usa el truco (ver clase semana 42)

🐉 ¡Ocho saltos con Fito!

Fito nos propone un juego al que ya jugaba en Musicolandia hace muchísimos años: recorrer ocho cuadros saltando al ritmo de la música y marcando con los pies las figuras que haya en el cuadro.

Utiliza las hojas que te dejo a continuación como modelo para preparar tu recorrido de ocho cuadros en el suelo.

Durante la estrofa, colócate al principio del recorrido y prepárate. Cuando llegue el estribillo, da un salto con cada cuadro, avanzando un cuadro cada vez.

Practica en casa con tus padres o amigos y jugad por turnos. ¡En compañía será todavía más divertido! 🎶