Lunes 30 de junio de 2026
La jornada de hoy ha estado centrada en un objetivo muy importante: que todos comiencen a conocerse mejor, hagan nuevos amigos y descubran el valor del trabajo en equipo. Para ello hemos empezado la mañana con una serie de juegos cooperativos en los que ellos mismos tenían que ayudarse y colaborar entre sí para superar cada reto de la mejor manera posible.
Algunos grupos ya empiezan a consolidarse y se nota cómo va surgiendo el compañerismo. Tanto es así que algunos incluso nos han pedido poder quedarse solos en un aula para ensayar y trabajar juntos en sus canciones.
El momento de refrescarse ha sido hoy especialmente divertido, ya que estrenábamos una actividad que ha encantado a todos: ¡la gran guerra de pistolas de agua! Durante un buen rato el patio se ha convertido en un auténtico campo de batalla donde las alianzas cambiaban por momentos y nadie estaba a salvo de acabar empapado, ni siquiera por un "disparo amigo". Las risas no han faltado y, con el calor que hacía, terminar completamente chorreando era casi parte del plan. Sin duda, una de las actividades estrella del día.
En el taller de batucada hoy las protagonistas han sido las chicas, que han tomado la iniciativa y han querido ponerse al frente de la actividad. Con mucha energía y entusiasmo han trabajado diferentes ritmos, coordinándose entre ellas para conseguir que todos los instrumentos sonaran como un auténtico grupo de percusión. Además, ha ocurrido algo que nos ha hecho especial ilusión: los más pequeños, después de ver cómo los mayores disfrutaban tocando los instrumentos, han empezado a sentir curiosidad y ellos mismos han querido probar. Es una señal de que el objetivo que perseguíamos con esta actividad empieza a dar sus frutos. Mañana daremos un paso más para seguir alimentando esa motivación y ayudarles a descubrir todo lo que pueden llegar a hacer con la música.
En el taller de creatividad hemos comenzado a dar forma a una simpática marioneta con forma de unicornio utilizando materiales reciclados. El cuerpo está hecho con un rollo vacío de papel higiénico y la melena y la cola con tiras de lana de colores, demostrando que con materiales sencillos y mucha imaginación pueden surgir creaciones muy originales. Además de pasarlo en grande, los niños trabajan la motricidad fina, la creatividad y aprenden a dar una segunda vida a objetos cotidianos. En los próximos días terminaremos los detalles para que cada uno pueda hacer cobrar vida a su unicornio.
Y mañana, ¡más y mejor! Poco a poco los niños van perdiendo la vergüenza, se conocen cada vez más y la Escuela de Verano empieza a convertirse en su pequeño lugar de encuentro. Ya se nota cómo hacen suyas las actividades, proponen ideas, toman la iniciativa y disfrutan compartiendo cada momento con sus compañeros. Ver cómo el grupo va creciendo no solo en número, sino también en amistad, confianza e ilusión, es sin duda la mejor recompensa para todo el equipo.
Y una misión para esta tarde, papás y mamás: acordaos de sacar la toalla de la mochila para que pueda secarse bien antes de mañana... ¡que después de la batalla de pistolas de agua de hoy ha vuelto a casa con más agua que algunos de vuestros hijos! 😄 Nos vemos mañana para seguir sumando aventuras.

