Miércoles, 15 de julio de 2026:
Hoy los juegos del patio han estado cargados de energía y diversión. La gran protagonista de la mañana ha sido, una vez más, la fiesta del agua, que se ha convertido en un auténtico festival de risas. Esta vez nadie ha querido quedarse al margen: pequeños, mayores, monitores… ¡y hasta un servidor hemos acabado completamente empapados!
El ambiente ha sido tan animado que, llegado un momento, hemos tenido incluso que dejar la cámara a un lado. Algunos participantes, con tal de no perderse ni un minuto de la diversión, optaron por quedarse en ropa interior al no haber traído bañador, por lo que preferimos disfrutar del momento sin hacer más fotografías. Sin duda, una de esas jornadas que todos recordaremos por las carcajadas, el buen ambiente y las ganas de pasarlo bien.
Ojo!!. Mañana toca escopetas de agua a presión, todo el mundo preparado con ropa de baño!!!
En la sesión de lenguaje musical, los mayores han puesto en práctica los conocimientos adquiridos el día anterior. Tras aprender a construir los acordes, hoy los hemos llevado al instrumento, identificando y tocando los acordes de tónica y dominante de diferentes tonalidades. Además, hemos trabajado el uso de sostenidos y bemoles cuando eran necesarios para conseguir la sonoridad correcta, comprendiendo cómo pequeñas alteraciones cambian por completo el carácter de una pieza.
Los más pequeños han continuado avanzando con su canción, utilizando los boomwhackers para afianzar el ritmo, la coordinación y la escucha conjunta. El grupo está respondiendo muy bien y la interpretación va tomando forma. Eso sí, mañana les espera una sorpresa: cambiaremos los boomwhackers por otros instrumentos que, estamos seguros, les harán todavía más ilusión y darán un nuevo color a la canción.
El taller creativo de hoy ha sido, sin duda, uno de los momentos más esperados de la jornada. Nos hemos convertido en auténticos científicos para realizar el clásico experimento del volcán, utilizando bicarbonato y vinagre. Antes de hacerlo entrar en erupción, los alumnos conocieron por qué se producía la reacción y formularon sus propias hipótesis sobre lo que iba a ocurrir. Después llegó el momento más emocionante: una espectacular erupción que sorprendió a todos y despertó la curiosidad de los más pequeños. Además de resultar muy divertido, el experimento les permitió comprender de una forma práctica cómo una reacción química puede producir un efecto tan llamativo.
Por otro lado, el taller de pulseras continúa ganando nivel. Algunos alumnos, que ya dominaban las técnicas básicas, han dado un paso más atreviéndose con trenzados y diseños de mayor complejidad, demostrando una gran destreza, paciencia y creatividad. Es una satisfacción ver cómo van perfeccionando su habilidad y creando piezas cada vez más elaboradas.
Os recordamos que mañana, si todo va según lo previsto, realizaremos la grabación de los grupos para que podáis ver el resultado del intenso trabajo que han realizado a lo largo de toda la semana. Estamos deseando compartir con vosotros todo lo que han preparado.
Y, por supuesto, que nadie olvide el bañador. Después de lo vivido hoy, ya no valen las excusas… ¡la fiesta del agua volverá a ser protagonista!

