Lunes, 13 de julio de 2026:
Comenzamos la mañana aprovechando el fresco con juegos de verano en el patio. Entre ellos disfrutamos de una divertida partida de bolos, que hizo que todos empezaran el día con energía y muchas ganas de pasarlo bien antes de continuar con el resto de actividades.
En lenguaje musical, los más pequeños repitieron ejercicios rítmicos con instrumentos de percusión, tanto de sonido determinado como indeterminado, ampliando el recorrido y aumentando la dificultad para poner a prueba su coordinación y sentido del pulso. Los mayores, por su parte, se centraron en la construcción de acordes mayores y menores, calculando tonos y semitonos para comprender cómo se forman y afianzar estos conceptos fundamentales.
La fiesta del agua volvió a ser uno de los momentos más esperados del día, con juegos y mucha diversión para refrescarnos del calor. En los grupos de música, sin embargo, el ambiente fue mucho más intenso: los alumnos trabajaron con una concentración extraordinaria, ensayando cada detalle con mucha seriedad e ilusión, ya que cada vez tienen más ganas de llegar al momento de grabar su canción.
En el taller de creatividad iniciamos un nuevo proyecto que despertó un gran interés: la construcción de un tubo de lluvia. Los alumnos comenzaron a fabricarlo con mucha concentración, imaginación y cuidado, dando forma a un instrumento que terminarán en los próximos días. Sin embargo, algunos prefirieron continuar elaborando sus pulseras, demostrando una vez más su destreza y creatividad.
Para terminar la jornada, disfrutamos de un rato de LEGO y juegos tranquilos para terminar el día de forma relajada. Mientras tanto, los mayores aprovecharon hasta el último minuto para seguir ensayando su canción, cada vez más ilusionados con la idea de poder grabarla muy pronto.

