En clase hemos trabajado mucho la coordinación rítmica. Ahora vamos a centrarnos en el solfeo.

Lee las notas intentando mantener un ritmo constante y elige una velocidad que te permita reconocerlas todas con seguridad, sin pararte, sin repetirlas y sin “atragantarte” al leer.

🎵 No se trata de correr, sino de conseguir una lectura fluida y regular. Cuando puedas hacerlo cómodamente, aumenta poco a poco la velocidad.

Si quieres practicar más, descárgate la partitura, que la veremos el próximo día en clase: