Semana del 6 al 10 de julio de 2026:
Durante esta primera semana completa hemos dedicado una parte muy importante de cada mañana a la música, siempre adaptando las actividades a la edad y al nivel de cada grupo. Los más pequeños han trabajado el sentido del ritmo mediante juegos, movimiento y percusión corporal, además de comenzar a familiarizarse con el piano. Los mayores han profundizado en el lenguaje musical con ejercicios de lectura, escritura y entrenamiento auditivo, aprendiendo a distinguir acordes mayores y menores, identificando canciones por sus primeros acordes y dando sus primeros pasos en el trabajo de agrupación musical. Poco a poco se aprecia cómo los conocimientos adquiridos empiezan a tener sentido cuando los aplican tocando juntos, demostrando que aprender música también puede ser una experiencia práctica, divertida y muy motivadora.
En cuanto al trabajo en grupo, esta semana ha sido especialmente enriquecedora. Los alumnos han participado en diferentes formaciones musicales, aprendiendo a escuchar a los compañeros, mantener el pulso y coordinarse para que cada instrumento tenga su papel dentro del conjunto. Hemos preparado pequeñas interpretaciones en las que algunos se encargaban de la percusión, otros de los instrumentos melódicos e incluso de la voz, descubriendo la importancia del trabajo en equipo en la música. Las sesiones de batucada con boomwhackers han sido, una vez más, uno de los momentos favoritos de la semana. Empezamos reforzando el ritmo y, poco a poco, los propios alumnos han ido creando acompañamientos y acordes cada vez más elaborados, consiguiendo que la música sonara más rica y demostrando que el lenguaje musical no se queda en el papel, sino que cobra vida cuando todos trabajan juntos.
En los talleres creativos también hemos vivido una semana muy completa. Comenzamos dando la bienvenida a los nuevos alumnos mediante actividades de presentación y juegos para favorecer la integración en el grupo. A lo largo de la semana los participantes han realizado diferentes manualidades, destacando la elaboración de una muñequita que ha requerido varios días de trabajo y que ha quedado realmente espectacular, permitiéndoles desarrollar la creatividad, la paciencia y la destreza manual. Los mayores, además, han disfrutado realizando un pequeño experimento en el taller, despertando su curiosidad y fomentando el aprendizaje a través de la observación y la experimentación. Cada actividad ha estado pensada para combinar imaginación, trabajo en equipo y diversión, haciendo que todos encontraran un espacio donde expresarse y crear.
Los juegos también han ocupado un lugar muy importante durante toda la semana. Hemos aprovechado los momentos de menor calor para salir al patio y realizar actividades en grupo que fomentan la cooperación, el compañerismo y la actividad física. Cuando las temperaturas han apretado, hemos trasladado la diversión al interior con juegos de mesa, retos por equipos, dinámicas musicales y diferentes propuestas adaptadas a cada edad. Los mayores incluso han disfrutado de algún rato de juego libre en el patio, siempre bajo supervisión, a la sombra y con frecuentes pausas para hidratarse. El objetivo ha sido el mismo en todo momento: que los niños se diviertan, socialicen y aprendan a convivir, independientemente de si la actividad se desarrollaba al aire libre o dentro de las aulas.
La próxima semana llegará con algunas novedades. Las altas temperaturas nos llevarán a reorganizar parte de las actividades para aprovechar al máximo las horas más frescas del día y trabajar con mayor comodidad en el interior cuando el calor apriete.
Además, al encontrarnos ya en el ecuador de la Escuela de Verano, queremos dedicar unos días a reforzar especialmente la formación musical. Nuestro reto será que los alumnos que todavía no leen música sean capaces de interpretar pequeñas partituras sencillas y que quienes ya tienen esa base afiancen sus conocimientos con nuevos ejercicios de lectura, ritmo, acordes, tonos y semitonos. Todo ello, como siempre, mediante juegos, retos y actividades participativas para que aprender siga siendo una experiencia divertida.
Por supuesto, no faltarán los talleres creativos, la música en grupo, las actividades de convivencia, los momentos de juego y, siempre que el tiempo lo permita, los refrescantes juegos de agua. Seguiremos combinando diversión y aprendizaje para que cada día sea diferente y todos los alumnos continúen disfrutando de una Escuela de Verano tan entretenida como enriquecedora.

